Information Societies and Digital Dividies
Comentarios al libro de Bernardo Sorj, Information Societies and Digital Dividies.

En este texto se trata el tema de la sociedad de la información a través del concepto de “bienes de consumo”, a su vez vinculado con las brechas digitales que no han podido superarse a pesar de la masificación de las tecnologías. El autor distingue Internet de otros bienes de consumo de áreas similares, como podrían ser la radio o la televisión, éstos no exigen la alfabetización del usuario para su consumo; Internet sí. En este sentido, la utilidad de Internet está directamente relacionada con la capacidad que tiene cada individuo en saber hacer uso de esta. Según Borj, el nivel de alfabetización de los usuarios hará la diferencia entre “Internet como herramienta de información” e “Internet como herramienta del conocimiento”.
En relación al término del consumo, se aborda acertadamente la idea de la “desmaterialización del producto” donde se reconoce a la información como un activo, y cómo entra en uno de los principales rubros de consumo.
En el apartado “The main social applications of Internet.” se habla del email como la principal herramienta de uso en Internet. En tiempos modernos, es equivalente a nuestra dirección residencial. Y en un futuro cercano, tener una cuenta de correo electrónico,será un requisito básico para cualquier ciudadano. La información, es el segundo elemento, y ya sabemos todo lo que está generando su hiperabundancia, aquí refiere particular atención al término de “democratización de la información” para hacer alusión al hecho de que ahora la mayor parte del contenido está saliendo de los mismos internautas, según cifras del estudio de la “Sociedad de la información, 2008” el 70% de la información en los próximos años será generada por los usuarios . Ciencia y Tecnología, tercer término, aboga por la facilidad de publicación de investigaciones científicas, y yo agrego, la posibilidad de conexión que ofrecen las TIC que permiten llevar a cabo proyectos entre grupos de investigadores localizados en diferentes partes del mundo y que hablan distintos idiomas. Producción, aquí se tocan dos puntos, el primero, hace referencia a la reestructuración de los ciclos de vida de un producto: producción, distribución y consumo. Además, da pie a nuevos materiales que pueden ser transmitidos por Internet, libros electrónicos, banca online, publicidad, y otros valores agregados. E-employment, la posibilidad de que el empleado y el empleador estén en diferentes sitios. El poder de las comunicaciones hacen que algunos trabajos dependa mucho más de un computador o de la conexión a Internet, que de la presencia física del empleado en la empresa. E-culture, gran parte de la producción cultural del hombre se encuentra en Internet: Cine, Arte, Música, Pintura, Arquitectura. Con el poder de las tecnologías, actualmente es posible conocer una gran cantidad de lugares, museos, calles. E-goverment, e-health, e-Crime, e-Terrorism, and e-War, son otras áreas de interés para el autor.
La sección de E-education nos trae (a mi juicio) algunas interpretaciones erróneas de lo que está ocurriendo en ese dominio, a pesar de que su argumentación está apoyada en estudios, y estadísticas. Creo que las investigaciones que tratan de degradar el papel de las tecnologías en la educación, tratan el problema de manera muy superficial. Varios pensadores, compartimos la opinión de que la tecnología, pasó de ser una herramienta de uso, técnica, algo funcional, a una forma de ver las cosas, una realidad; la sociedad no está tecnologizada por que utiliza un blackberry o porque varios millones de usuarios postean regularmente en twitter; una gran parte de la sociedad se encuentra tecnologizada porque piensa digitalmente: aprende por Internet, protesta por Internet, publica desde el móvil y desde el PC o el netbook, lee libros electrónicos, escucha MP3 por itunes o Spotify, se reúne en Facebook, pasa más tiempo frente a youtube que frente a un TV... Pretender introducir las tecnologías con las viejas prácticas educativas, incluidos los modelos de enseñanza-aprendizaje y sus formas pedagógicas, es un error; la tecnología, exige un cambio de perspectiva, no se si otro paradigma; exige pensar tecnológicamente el curriculo, lo que aprendo, para qué aprendo, qué me pide actualmente el campo de trabajo, qué es lo que me conviene aprender, cómo establezco esas prioridades; las tecnologías no son un agregado, no son un componente para mejorar algo que existe desde hace tiempo y que en términos generales sigue siendo igual. Si esto es así, todos los intentos por querer incorporar las tecnologías en la Educación, en lugar de que la Educación aproveche los niveles de tecnologización que registra la sociedad moderna, fracasarán.
El trabajo Information Societies and Digital Dividies. aparta una sección para el tema del copyright, y mi opinión es que sucede lo mismo que con la educación, el concepto de copyright es una idea anacrónica para los tiempos modernos; desde el momento que el producto se desmaterializa, es decir, que el valor pasa al contenido y no a la forma, es imposible que el modelo de negocio se monte sobre la materialización de este producto, esto es, la copia. Internet se ha convertido en una válvula de escape ante el desfase de estos conceptos caducos, y la realidad que los circunscribe.